¡Increíble!


Pues nada…

Venga a practicar…

Con lo cómodo que sería por la mañana, a ciertas edades en que atarse los cordones ya empieza a costar esfuerzo…

(De nuevo, via Fogonazos. )

Con casi un kilómetro de largo y 32 metros de ancho, el puente de Magdeburg (Alemania) es uno de esos lugares que uno tiene que mirar dos veces para convencerse de que existe de verdad. Un puente de agua que cruza el río Elba y que permite el tráfico de barcos entre dos de los mayores canales del país. Más de 500 millones de euros y seis años de trabajo han permitido esta imagen irreal.

 

 

La Falkirk Wheel (en Escocia) resulta, si cabe, aún más asombrosa. Se trata de un “ascensor” para barcos que une dos canales separados por una altura de 24 metros. Los barcos entran en un compartimento inundado y son elevados por dos gigantescos brazos giratorios. Cuatro minutos después y tras completar un giro de 180º, el barco puede navegar por el nuevo canal. (Ver más fotos)

(Via Fogonazos)

Cuando hace unos meses encontré estas fotografías de un oso polar que jugaba alegremente con unos perros de trineo, me parecieron tan impresionantes que llegué a pensar que se trataba de un montaje. Meses después, navegando por el maravilloso mundo de Stumbleupon, descubro sorprendido que la secuencia está también en vídeo y que el resultado es aún más extraño y maravilloso. Espero que lo disfrutéis: